
Alemania, 30 de julio de 2026.- Autoridades sanitarias de Alemania han encendido las alertas tras confirmarse dos muertes y al menos 17 casos de infecciones causadas por bacterias del género Vibrio, conocidas popularmente como “come carne”, cuya presencia se ha adelantado este año debido al aumento de las temperaturas.
El Instituto Robert Koch (RKI) informó que las infecciones fueron adquiridas de manera local, principalmente en aguas saladas o salobres como las del mar del Norte y el mar Báltico. Las víctimas mortales eran personas de edad avanzada, un grupo especialmente vulnerable ante este tipo de patógenos.

De acuerdo con los datos oficiales, entre los afectados hay hombres y mujeres de entre 3 y 95 años, aunque al menos la mitad supera los 70 años. Las autoridades señalaron que la información clínica aún es limitada, por lo que no se han determinado con precisión las condiciones previas de todos los pacientes.
Las bacterias Vibrio habitan de forma natural en ambientes marinos y tienden a multiplicarse rápidamente cuando la temperatura del agua supera los 20 grados Celsius. El riesgo de infección aumenta durante el verano, especialmente cuando las personas tienen heridas abiertas que entran en contacto con agua contaminada.
El término “bacterias come carne” se utiliza para describir el daño que algunas especies, como Vibrio vulnificus, pueden provocar en el organismo. Estas liberan toxinas que destruyen el tejido, pudiendo desencadenar infecciones graves como la fascitis necrosante o incluso sepsis, que en algunos casos resulta mortal.

Informes recientes de la Oficina Estatal de Salud de Berlín confirmaron que varias infecciones derivaron en cuadros severos, incluyendo un caso fatal por sepsis. Asimismo, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) advirtió sobre un incremento en el riesgo de contraer vibriosis en aguas costeras de baja salinidad.
Especialistas atribuyen el adelanto de la temporada de Vibrio al calentamiento temprano de las aguas, fenómeno relacionado con las altas temperaturas registradas en Europa. Esta situación no solo favorece la proliferación de estas bacterias, sino también el aumento de otras enfermedades infecciosas vinculadas al calor.
A pesar de la alerta, expertos subrayan que el riesgo grave sigue siendo bajo para la población general y recomiendan precaución, especialmente en personas mayores o con enfermedades crónicas, evitando el contacto de heridas con agua de mar y manteniendo medidas básicas de higiene.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución de los casos, mientras refuerzan los llamados a la prevención ante un escenario donde el cambio climático comienza a impactar de forma más evidente en la salud pública.





