
Hawái, Estados Unidos, 07 de agosto de 2026.- Científicos lograron observar la superficie del Sol con un nivel de detalle sin precedentes gracias al telescopio solar Inouye, considerado el más potente del mundo y ubicado en Hawái.
Las imágenes y videos obtenidos revelaron vórtices y movimientos en espiral provocados por el desplazamiento del gas caliente y el campo magnético de la estrella. Los investigadores señalan que estos fenómenos podrían ayudar a comprender cómo se acumula y libera la energía que origina las explosiones solares.
El estudio, publicado en la revista Nature, identifica este comportamiento como una inestabilidad de Kelvin-Helmholtz, un fenómeno que ocurre cuando dos fluidos se deslizan a diferentes velocidades y generan remolinos.
Comprender estos procesos es clave para estudiar el clima espacial, capaz de afectar satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación en la Tierra. Los científicos esperan que estas observaciones permitan avanzar hacia una mejor predicción de las tormentas solares y sus posibles efectos.
Además, el hallazgo ofrece una nueva ventana para estudiar fenómenos físicos fundamentales en nuestra estrella más cercana.





