
México, 23 de julio de 2026.- Un grupo de orcas protagonizó una escena sin precedentes en el Golfo de California, México, al embestir con gran fuerza el cuerpo de un pez luna muerto hasta hacerlo estallar en múltiples fragmentos, un comportamiento que ha sorprendido a la comunidad científica.
La secuencia, registrada por investigadores y difundida por la organización Beneath The Waves, muestra cómo una orca sostiene por la cola a un pez luna (Mola mola), mientras otra toma distancia, acelera y lo golpea violentamente. El impacto fue tan intenso que el enorme pez se desintegró en numerosos pedazos.
De acuerdo con el estudio publicado en la revista Frontiers in Ethology, el pez ya había muerto antes del impacto, por lo que los especialistas descartan que se tratara de una técnica de caza. En cambio, consideran que las orcas podrían estar dividiendo el cuerpo en porciones más pequeñas para compartir el alimento con otros integrantes del grupo, especialmente crías y ejemplares jóvenes.

La investigadora Kathryn Ayres explicó que las orcas suelen despedazar a sus presas y compartirlas, aunque también reconoció que este comportamiento podría formar parte de sus conocidas conductas de juego.
Por su parte, el director científico de OceanCare, Mark Peter Simmonds, comparó la escena con el momento en que una persona trincha un asado antes de servirlo, sugiriendo que la acción podría combinar aspectos sociales y alimenticios.
El biólogo marino Erick Higuera, coautor del estudio y director ejecutivo de Orcas México, destacó que el video demuestra la capacidad de estos cetáceos para planificar y ejecutar acciones coordinadas con gran precisión.
Las observaciones fueron registradas en dos ocasiones, durante 2024 y 2025, y representan un nuevo ejemplo de la extraordinaria inteligencia de las orcas, consideradas los principales depredadores de los océanos.

Los científicos recuerdan que esta especie ya ha sido documentada utilizando complejas técnicas de caza, como generar olas para derribar focas de placas de hielo, alimentarse de tiburones blancos, emplear algas como herramientas para el cuidado de la piel e incluso mostrar comportamientos sociales que aún siguen siendo un misterio.
Aunque el pez luna puede superar los tres metros de longitud y alcanzar hasta dos toneladas de peso, además de poseer un cuerpo óseo muy resistente, el ejemplar quedó completamente destrozado tras una sola embestida.
«Son peces pesados y muy robustos, por lo que el impacto debió ser verdaderamente brutal», señaló la científica Rebecca Wellard, quien destacó que este hallazgo confirma una vez más la extraordinaria fuerza e inteligencia de las orcas y la necesidad de seguir estudiando su comportamiento en libertad.




