Coatzacoalcos. Ver. 12 de Febrero de 2026  Si uno se para hoy en el malecón y mira hacia la bahía de Coatzacoalcos, la postal sugiere una bonanza ininterrumpida: más de una decena de buques fondeados, esperando turno para ingresar. El horizonte está poblado de acero y grúas. Sin embargo, los libros oficiales cuentan una historia radicalmente distinta, una de contracción y algunos números rojos.

El puerto navega aguas turbulentas. Según el más reciente reporte del Comité de Operaciones de ASIPONA Coatzacoalcos, el recinto registró una caída del 22.3% en el arribo de buques durante el último año, pasando de 1,421 naves en 2024 a solo 1,103 al cierre de 2025.

¿Cómo se explica un fondeadero lleno ante una estadística que se desploma? La respuesta no está en una crisis terminal, sino en una profunda reconversión económica: mientras la vocación petrolera histórica cede terreno, la infraestructura de megaproyectos y la seguridad alimentaria ganan la partida, redibujando el mapa de negocios del sur de Veracruz.

En puerto en adaptación:

El dato más duro proviene del corazón industrial del sistema portuario. La terminal de Pajaritos, eslabón vital para la petroquímica nacional, sufrió un revés drástico. De los 993 arribos registrados en el ciclo anterior, la cifra cayó a 752 en 2025.

Esta contracción operativa es el reflejo de una crisis de insumos. El movimiento de Etano, la «sangre» de los complejos petroquímicos de Cangrejera y Morelos, se desplomó en casi 100 mil toneladas (una variación de -99.2), cerrando el año en 337.4 mil toneladas.

La urgencia de esta escasez se vive en tiempo real. En la programación de esta segunda semana de febrero, tanqueros como el «Stolt Tucan», el “Epic Sicily” y el “Gaschem Narwhal” se convierten en en operaciones críticas. Su misión es mantener el flujo de paraxileno y etano que la producción nacional necesita, convirtiendo cada arribo en un tanque de oxígeno para la industria regional.

La Paradoja Operativa: Menos Barcos, Mismas Filas

Aquí radica la contradicción que preocupa a los analistas logísticos. A pesar de recibir 300 barcos menos en el año, la eficiencia portuaria muestra signos de saturación.

El reporte de programación del 9 de febrero revela una larga lista de navíos marcados como «Al Pairo» o «En espera de instrucciones». Buques cargados con combustibles vitales para la región, algunos con Gasolina Premium de importación o Gas Propano, permanecen anclados en el fondeadero.

En la logística marítima, «esperar instrucciones» suele ser un término costoso, que implica cargos por demora y sugiere cuellos de botella en la capacidad en almacenamiento en tierra o lentitud en los despachos aduanales. Que un puerto con 22% menos tráfico tenga «fila de espera» resta competitividad frente a otros nodos del Golfo de México.

El «Salvavidas» Agrícola: Coatzacoalcos como Granero del Sur

En medio de la tormenta petroquímica, el puerto ha encontrado un ancla firme y en crecimiento: el Granel Agrícola. Coatzacoalcos se ha consolidado silenciosamente como el garante de la seguridad alimentaria del sureste de México.

Los datos son positivos: el movimiento de granos creció de 1.20 a 1.24 millones de toneladas. Mientras los tanques petroleros sufren por la logística, el movimiento de alimentos fluye. Buques como el «Ince Point», programado actualmente con más de 23,000 toneladas de maíz y pasta de soya, son la prueba de que, pase lo que pase con el petróleo, la región sigue comiendo y el puerto es su puerta de entrada.
El Nuevo Rostro: Nace el «Puerto Constructor».

Quizás el hallazgo más revelador del análisis de datos es el surgimiento de una nueva vocación ligada a los megaproyectos federales. Coatzacoalcos está dejando de ser solo un puerto de químicos para convertirse en la base logística de la construcción offshore.

El movimiento de Tubería Lastrada —insumo clave para gasoductos marinos como el proyecto «Puerta al Sureste»— se disparó un impresionante 288%, saltando de 13 a 50.5 toneladas.

Esta tendencia se confirma visualmente en la bahía: entre los cargueros tradicionales, destaca hoy la presencia del «SAFE CONCORDIA». No es un buque de carga, sino una plataforma semisumergible de alojamiento y construcción. Su presencia indica que el puerto funciona ahora como «campamento base» para las grandes obras de infraestructura energética.

A esto se suma la llegada de nuevos jugadores privados. El reporte oficial confirma que Industrializadora Oleofinos S.A. de C.V. tomó posesión de una superficie de 35,000 metros cuadrados apenas este 16 de enero de 2026, diversificando la cartera de clientes hacia el sector de aceites vegetales y alejándose de la dependencia exclusiva de Pemex.
Conclusión

Coatzacoalcos no está muriendo, se está adaptando. Los números rojos en Pajaritos duelen a la estadística tradicional y encienden alertas sobre la producción de hidrocarburos, pero el auge en alimentos y carga de proyectos dibuja un futuro más diversificado y prometedor, siempre y cuando continúen las inversiones en los proyectos del gobierno federal.

El reto inmediato para la autoridad portuaria (ASIPONA) es resolver la «fila de espera» en la bahía. Para que este nuevo puerto constructor y agrícola florezca, la eficiencia logística debe ser tan prioritaria como la recaudación aduanera y la recuperación en el sector petroquímico. De lo contrario, la ineficiencia podría ahogar los brotes verdes de esta nueva etapa económica.

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