
Estados Unidos, 10 de marzo de 2026.- Un objeto interestelar descubierto en 2024 podría convertirse en el objetivo de una ambiciosa misión espacial que intentaría interceptarlo dentro de varias décadas. Se trata de 3I/ATLAS, un visitante proveniente de otro sistema planetario que atraviesa el Sistema Solar y que, según los científicos, funciona como una “cápsula del tiempo” cósmica al expulsar dióxido de carbono y vapor de agua formados hace miles de millones de años.
El problema es que cuando los astrónomos lo detectaron, en julio de 2024, el objeto ya viajaba a más de 60 kilómetros por segundo y se encontraba dentro de la órbita de Júpiter, por lo que no hubo tiempo suficiente para preparar una misión inmediata. Tras alcanzar su punto más cercano al Sol en octubre de ese año, 3I/ATLAS comenzó a alejarse rápidamente hacia el espacio profundo.

A pesar de ello, un grupo de investigadores propone que aún sería posible estudiarlo. Un estudio liderado por científicos de la Iniciativa para Estudios Interestelares plantea lanzar una sonda en 2035, aprovechando una alineación favorable entre la Tierra, Júpiter y el Sol. Con esta trayectoria, la nave podría alcanzar al objeto alrededor de 2085, cuando el cometa se encontraría a más de 700 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

La misión utilizaría una compleja estrategia que incluye una maniobra Oberth, que consiste en acercar la nave al Sol para usar su gravedad como catapulta y así lograr velocidades récord. Sin embargo, el plan implicaría desafíos técnicos extremos, como soportar temperaturas superiores a 1.300 °C durante el paso cercano a nuestra estrella.
Aunque la misión sería arriesgada y tomaría décadas, los científicos consideran que interceptar un objeto interestelar podría ofrecer información única sobre la formación de otros sistemas planetarios, algo que hasta ahora solo se ha podido observar de manera limitada desde la Tierra.





