
Singapur, 20 de agosto de 2026.- Un profesor de la Universidad Nacional de Singapur realizó durante nueve meses un experimento consigo mismo para analizar cómo distintos hábitos podían influir en su envejecimiento biológico. Los resultados estimaron que, a sus 47 años, su edad biológica era cercana a los 32.
El investigador Dean Ho siguió un estricto régimen que incluyó ayunos prolongados, ejercicio diario, una alimentación de inspiración mediterránea y horarios regulares de sueño. Además, utilizó dispositivos inteligentes y herramientas de inteligencia artificial para monitorear diversos indicadores de su organismo.

Durante el experimento también registró una disminución de su frecuencia cardíaca en reposo, mejoras en la duración y calidad del sueño y cambios en algunos parámetros metabólicos y de la microbiota intestinal.
Sin embargo, los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio DELTA contó con un solo participante y no tuvo un grupo de control, por lo que no permite afirmar que el método pueda “rejuvenecer” 15 años a cualquier persona.
Más que demostrar una fórmula contra el envejecimiento, el trabajo busca explorar nuevas formas de monitorear los cambios biológicos del organismo a lo largo del tiempo y sentar las bases para investigaciones más amplias.





