
Irlanda, 25 de julio de 2026.- Un estudio sobre el tiburón de Groenlandia, la especie de tiburón más longeva del planeta, está ofreciendo nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que permiten una vida de hasta 400 años. Investigadores analizaron un ejemplar hallado en la costa de Irlanda en abril de 2026, cuya edad fue estimada entre 150 y 200 años.
Durante la necropsia, los científicos examinaron sus ojos, tejidos y órganos para estudiar los telómeros, estructuras del ADN relacionadas con el envejecimiento. Los resultados revelaron que, pese a su avanzada edad, el animal mantenía un corazón funcional y una retina adaptada para ver en la oscuridad de las profundidades marinas.

Además, un análisis casi completo de su genoma identificó características únicas que podrían explicar su extraordinaria longevidad. Entre ellas destacan modificaciones en la proteína Histona H1.0, vinculada con el retraso del envejecimiento, y una alta cantidad del gen FTH1b, que ayuda a proteger las células del daño causado por la oxidación.
Los especialistas consideran que estos hallazgos podrían abrir nuevas líneas de investigación sobre el envejecimiento y el desarrollo de tratamientos para enfermedades asociadas a la edad, convirtiendo al tiburón de Groenlandia en una de las especies más valiosas para la ciencia.





