
Ciudad de México.- La noche del sábado en Torreón dejó un fuerte malestar dentro del Tri y en la FMF, no por el desempeño futbolístico, sino por el comportamiento de la afición. Jugadores, directivos y gente del estadio coincidieron en que el ambiente fue bochornoso: insultos a Tala Rangel desde el minuto 1 solo porque no jugó Acevedo, gritos de “puto”, abucheos constantes y el “Fuera Vasco”.
Varios integrantes del Tri y del club local calificaron la actitud de la afición como “pena ajena” y “corriente”, afirmando incluso que no desean volver a jugar ahí. En redes sociales el tema generó división, aunque voces como la del “Ruso” Zamo señalaron que no había motivo futbolístico para los insultos.
Raúl Jiménez expresó tristeza por recibir ese trato jugando como locales.
En la FMF, directivos —incluido Mikel Arriola— quedaron decepcionados y sorprendidos por el comportamiento del público. Según testimonios internos, la decisión es que el Tri no volverá a Torreón por muchos años.

Las reacciones no se hicieron esperar. Jugadores, dos dirigentes de pantalón largo en la FMF e, incluso, personal de Torreón con los que hablé, coincidieron en algo: lo ocurrido el sábado en el TSM dejó una huella negativa dentro y fuera del vestidor.
“¡Pena ajena!”, me dijo alguien del propio entorno lagunero.
“Yo, por mí, no vuelvo”, me confesó sin reservas un jugador que estuvo en la cancha.
Una noche que levantó ámpula
Lo sucedido no tuvo que ver con el ya conocido “pan con lo mismo” futbolístico que ofrece Javier Aguirre con su selección. No. Esta vez el foco estuvo en la tribuna.
Sobre el nivel del Tri cada quien ya sacó sus conclusiones —muy diversas, por cierto—; algunos dicen que “muy bien”, otros pensamos que el futbol y el futuro de México lucen más pobres que un país de Quinto Mundo. Pero el verdadero problema fue otro: el ambiente en el estadio.
La afición local dejó claro que de buen gusto, clase y comportamiento tuvo muy poco. Gritaron “puto” a Tala Rangel, corearon el “Fuera Vasco” y abuchearon a la selección en múltiples ocasiones.
No es el Tri; son los motivos
Hay quienes no entienden que la crítica no va dirigida al equipo nacional. Yo —Arizpe— no soy fan del Tri y constantemente lo señalo. Pero esta vez el tema no es futbolístico, sino los motivos detrás de los insultos.
“No valen madre; yo por mí no volvía nunca a este pinche estadio”, me soltó uno de mis Judas del Tri entre la noche del sábado y el domingo. Y no fue el único.
Abuchear por mal desempeño se vale y hasta es necesario, pero insultar al arquero sólo porque no es portero de tu equipo es propio de una afición de barrio, de llano, ajena a cualquier mínimo de civilización.
“Me dio pena ajena. Ojalá no generalicen a nuestra gente”, me confesó otro Judas, éste del lado de Santos, quien no sabía dónde meterse ante lo que vio.

Deportivamente no había motivo alguno
Los insultos comenzaron desde el minuto 1 y no por un error, ni por un mal partido, ni por un marcador adverso. Todo venía desde antes: desde que no jugó Acevedo.
Otro jugador con el que hablé fue más directo:
“No nos molesta que exijan o que abucheen. Lo que encabrona es que les traes un juego y se la pasan mentándonos la madre. No aprecian lo que tienen”.
Afición dividida; señalamientos claros
En redes el debate se dividió. Algunos celebraban la “valentía” de la afición; otros, con razones más sensatas, criticaban el comportamiento.
En lo personal coincido con lo que expresó Daniel “Ruso” Zamo, quien señaló:
“El precio del boleto no justifica mentarle la madre al arquero de TU selección sólo porque no jugó el de tu equipo. Desde el minuto 1 lo insultaron; eso es de villamelones, no de pasión por la selección”.
Y tiene razón. No había argumento futbolístico para atacar al portero desde el arranque.
El Tri también resintió el golpe
Raúl Jiménez lo resumió con tristeza:
“Juegas de local y te abuchean, gritan ‘Fuera Vasco’, le gritan ‘puto’ al portero… Por eso a veces nos llevan siempre a Estados Unidos”.
Y en la FMF… decepción total
Otro de mis Judas, cercano a la Federación, me confirmó que los directivos —incluido Mikel— quedaron profundamente decepcionados con lo ocurrido.
“No se esperaban eso. Mikel se sorprendió y te informo que el Tri no volverá a Torreón”, me dijo.
Así, tal cual: éste fue el último partido de la selección en esa ciudad en muchos, muchos años.





