
Coatzacoalcos, Ver. a 16 de Julio de 2025 – Staff/Coatza Digital.- Gran molestia e inconformidad se ha generado entre padres de familia de la Escuela Secundaria General No. 1 “Moisés Sáenz”, luego de que la supervisora de Escuelas Secundarias Generales, Maestra Silvia García Ávalos, intentara imponer cambios y disposiciones que contravienen los acuerdos previos entre el director del plantel y los padres de alumnos.
De acuerdo con los informes, el director del plantel, Prof. Esteban Flores Paredes, se había comprometido a exentar del pago de inscripción a los integrantes de la banda de guerra como reconocimiento a su esfuerzo, participación y representación de la escuela en diversos eventos. Sin embargo, la supervisora Silvia García Ávalos giró instrucciones para cobrar inscripción a todos los alumnos sin excepción, argumentando que “como ella es la supervisora, se harán las cosas como ella diga y no como el director determine”, asegurando que la escuela le está haciendo un favor a la banda de guerra para que se den a conocer, ya que le presta el nombre y así poder ser reconocidos.

Otra inconformidad que señalan a la maestra Silvia García Ávalos es que ha mostrado un trato grosero y déspota no solo hacia ellos, sino también hacia los alumnos, imponiendo decisiones sin mediar diálogo además, los padres de familia externaron su inconformidad debido a que en el ciclo escolar recién concluido no se vio ningún avance tangible en la escuela, pese a que se recaudaron cuotas de mantenimiento, y a esto se le suma que tampoco la Sociedad de Padres ha rendido cuentas claras del destino de esos recursos, ya que aunado a la cuota ordinaria, también se exigió un cobro adicional por alumno para pintar los salones, sin que se vean reflejadas mejoras significativas.
Lo que ha causado mayor indignación es que, pese al notable deterioro en las instalaciones no se cuenta con jabón de manos, ni papel higiénico en los baños, ni gel antibacterial, la supervisora implementó una remodelación en beneficio propio para construir su oficina particular, ordenando además un incremento en la cuota de inscripción, pasando de $1,500 a $1,950 pesos en el turno matutino y de $950 a $1,250 en el turno vespertino.

“¿Dónde está todo ese dinero recaudado?”, cuestionan los padres de familia, quienes exigen transparencia y respeto a los acuerdos establecidos por el propio director de la institución, así como condiciones dignas para que sus hijos estudien.
Y el último reporte de varios padres de familia es que exigen seguridad dentro de la escuela para salvaguardar la integridad física y emocional de sus hijos ya que hay un caso que se suscitó dentro de las instalaciones es que alumnos se meten al baño a fumar utilizando vapeadores sin saber que sustancia en la cual ocasiono que un alumno de tercer grado amenazo con un arma blanca a otro alumno de primer grado donde únicamente la subdirectora hablo con los alumnos quedando solo en un regaño sin llegar a solucionar el problema desde raíz, hasta el momento, no se ha emitido un posicionamiento oficial sobre estas irregularidades que mantienen a la comunidad escolar inconforme y preocupada.





