
Corea del Sur, 11 de mayo de 2026.- En Corea del Sur, el templo Jogyesa, en Seúl, fue escenario de un hecho inusual que ha dado la vuelta al mundo: un robot humanoide llamado Gabi participó en una ceremonia budista y completó un ritual de iniciación, convirtiéndose en el primer no humano en hacerlo dentro del budismo surcoreano.
Gabi, un androide de 130 centímetros desarrollado a partir del modelo G1 de la empresa Unitree Robotics, fue vestido con túnicas monásticas y se integró a la ceremonia junto a novicios humanos. Durante el ritual, avanzó hasta el altar, unió las manos en señal de oración, se inclinó ante los monjes y respondió afirmativamente cuando se le preguntó si se comprometía a seguir las enseñanzas de Buda.
La ceremonia incluyó una adaptación de los Cinco Preceptos budistas para un participante no humano, con reglas reinterpretadas como no causar daño a otros robots, respetar a los humanos y evitar el “exceso” entendido como sobrecarga de energía. También se modificaron elementos tradicionales del ritual para el androide, como el uso de una pegatina simbólica en lugar de la marca de incienso y la entrega de un collar de 108 cuentas.

El nombre “Gabi” fue elegido por su relación con la compasión y la misericordia en la tradición budista. Según la orden Jogye, la iniciativa busca acercar el budismo a las nuevas generaciones en un país donde la afiliación religiosa ha disminuido notablemente, especialmente entre los jóvenes.
Aunque el templo aclara que los robots no sustituyen la práctica espiritual humana, la participación de Gabi forma parte de una estrategia más amplia para modernizar la imagen del budismo e integrar herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, en sus actividades.
El caso ha reabierto el debate sobre el papel de la tecnología en la religión, mientras Gabi ya tiene programada su próxima aparición en el desfile de las Linternas de Loto en mayo, donde participará junto a otros robots con temática budista.





