Anahí Ruiz.

– Es muy común empezar un nuevo año con una lista de deseos, aunque a la mitad del mismo las idas al gym se hayan complicado, la dieta esté un poco alterada y el ahorro siga sin existir ¿Y qué tal si comenzamos por buscar la mejor inversión?

Hoy en día se ha vuelto un tema común el poder invertir en la gran diversidad de elementos que existen en el mercado financiero, sin embargo la gran razón por la que siguen siendo pocos los que empiezan una vida de inversionistas es el miedo. Y el miedo a invertir es, como todos los miedos, solo una mezcla de las vivencias, la desidia y el desconocimiento.

Por eso en esta ocasión y para arrancar el año no hablaremos de un instrumento de inversión en particular, si no del objeto o mejor dicho sujeto en el cual se debe depositar la primer y más importante inversión y ese querido lector eres tú mismo.

Si bien es cierto que quienes viven por completo de sus rendimientos lo hacen a partir de una gran cantidad de dinero invertido, lo primero que han destinado es tiempo y deseos de aprender.

Vivimos en una época llena de información, donde tenemos libros, audiolibros, podcast, canales de video, documentales y hasta cursos gratuitos en la palma de la mano a través de un teléfono o cualquier dispositivo móvil. Hoy en día aprender sólo es cuestión de querer.

Según el último ranking internacional sobre el uso del Internet y redes sociales, en México las personas utilizamos hasta 3 horas diarias en promedio ¡Para checar redes sociales! Cuando la recomendación para asimilar el contenido de un libro es leer al menos 20 minutos diarios.

Entonces ¿Tiene más sentido el poder utilizar el tiempo en incrementar nuestro acervo de conocimientos sobre cualquier tema a través del internet que ya de por sí utilizamos mucho, cierto?

Otra gran inversión es el cuidado de la salud física. Comer más saludable y comenzar a hacer ejercicio formalmente, en un gimnasio o un club para que la misma dinámica social sea un incentivo es otra gran inversión. Y es que si algo nos enseñó la pandemia por Covid 19 es que adoptar hábitos saludables es más barato y además aumenta la probabilidad de recuperarse, ante padecimientos como este.

Y por último pero no menos importante, el cuidado de la salud emocional y espiritual es una inversión que dará frutos palpables en ti y en quienes te rodean, hoy existe un gran directorio de especialistas, terapeutas y gente preparada en el tema.

Porque para cosechar bien hay que preparar el terreno. Crecer física, mental e intelectualmente siempre será la mejor apuesta de inversión por la que comenzar y ahora sí ¡Bienvenido 2023!

Yo soy Anahí Ruiz, asesora en finanzas personales, sígueme en Facebook como @ARFinanzas Personales y tracemos juntos el mejor camino hacia tus metas financieras.

¡Hasta la próxima!

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