– En todo el país 64 hospitales están al 100 por ciento de ocupación en camas generales tras 12 semanas de incremento de casos de Covid-19. De las unidades médicas saturadas, 11 están en la Ciudad de México, entre las que se encuentran el Centro Médico Siglo XXI del IMSS, el Hospital Adolfo López Mateos del ISSSTE y el Hospital General Manuel Gea González.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, se trata de la sexta ola de Covid-19 que provoca “un leve aumento de hospitalizaciones y defunciones”.

El gobierno de la Cuatroté identificó que desde la llegada del invierno se registra un incremento en los casos de Covid-19 a partir de la semana epidemiológica 45. Desde entonces se acumulan 182 mil 662 nuevos confirmados con el virus que surgió en Wuhan, China a finales de 2019.

Las defunciones acumuladas en este periodo invernal son apenas de mil 80 casos en todo el país.

Esa baja incidencia es producto de una “inmunidad híbrida”, señala Alejandro Macías, excomisionado para el caso de la pandemia de influenza en 2009.

Si se compara con lo ocurrido en diciembre de 2021, al iniciar lo que después conoceríamos como la tercera ola de contagios —la más grande hasta ahora en el país— eran 80 hospitales generales y de unidades de terapia intensiva los que tenían ocupación a su máxima capacidad.

De esos, 66 eran hospitales con camas generales. Es decir, una cifra cercana al registro de este momento de 64 unidades médicas saturadas de pacientes.

La diferencia es que ahora sólo nueve hospitales reportan saturación a su máxima capacidad en las unidades de terapia intensiva, entre ellos el Manuel Gea González, dependiente de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, el Siglo XXI del IMSS y el Instituto Nacional de Cardiología.

El Sistema de Información de la Red IRAG señala que 23 entidades reportan hospitales en los que no hay cupo para atender a más pacientes contagiados.

El epicentro de la pandemia cambió del 29 de noviembre a la fecha, puesto que en aquel momento el mayor número de contagios se registraban en la Península de Yucatán, mientras que ahora las entidades con el mayor número de casos son la Ciudad de México, Aguascalientes, Colima, Quintana Roo y Nayarit.

Entre el 10 y 17 de enero de 2023 se confirmaron 30 mil 952 nuevos casos y 272 nuevas defunciones. Las cifras acumuladas hasta ahora suman siete millones 315 mil 454 personas a las que se les comprobó un contagio con el virus de SARS-CoV-2. Desde marzo de 2020 hasta esta semana, fallecieron 331 mil 605 personas a causa de la pandemia.

A decir de Alejandro Macías, también académico de la Universidad de Guanajuato, lo que ha caracterizado a este periodo es la tripledemia, el contagio de Covid, influenza y virus sincitial.

Sobre la aplicación de la vacuna cubana Abdala contra Covid-19, Macías también lamentó que la estrategia para aplicarla entre la población como refuerzo se debe más a una decisión política que de salud, con la cual asegura está en desacuerdo.

El exzar antiinfluenza aseguró que México “no tiene un sistema primario de atención y el que tenemos es deficiente. Es catastrófico, precario, el Estado abdicó a su obligación del primer nivel de atención”.

Lamentó que durante la pandemia la gente ya no acude en la misma proporción a las unidades del IMSS o del ISSSTE a atenderse enfermedades respiratorias, sino que privilegian los consultorios anexos a las farmacias y hace que se estén prescribiendo bombazos para atender la tripledemia.

Dijo que es más barato para el sistema de salud pública acudir por un buen diagnóstico.

Al hacer un análisis sobre la sexta ola de Covid-19, Francisco Moreno, especialista en infectología del Centro Médico ABC advirtió que ante el contagio de cualquiera de esos virus o bacterias se requiere que la población acuda al médico para tener un diagnóstico adecuado y con ello un cuadro acertado de medicamentos.

Dijo que en los últimos dos años, a pesar de que se redujeron los contagios de influenza en el país, por el predominio de Covid, hubo un gran consumo de Oseltamivir.

“Podemos correr el riesgo de tener en Oseltamivir un uso indiscriminado y hay quien argumenta que su consumo no hace daño, sino que el problema es que estamos provocando bacterias virus más resistentes”, dijo.

Advirtió que el consumo indiscriminado de Oseltamivir puede generar en un par de años efectos colaterales, pero por ahora se empiezan a registrar sobreinfecciones respiratorias.

Fuente: elsoldemexico.com.mx

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