
Estados Unidos.- El veterano astronauta de la NASA, Don Pettit, volvió a sorprender a la comunidad científica y al público en general con una de sus imágenes más espectaculares tomadas desde la Estación Espacial Internacional (EEI). Conocido por su habilidad para transformar la vista del espacio en arte visual, Pettit compartió recientemente una composición que, a primera vista, ni siquiera parece de la Tierra.
La fotografía muestra decenas de estelas de luz que atraviesan el horizonte terrestre: trazos que recuerdan líneas de neón y que fueron posibles gracias a una técnica de exposición prolongada. En ella pueden apreciarse rastros circulares de estrellas, luces de ciudades, auroras verdes y rojas, e incluso relámpagos que iluminan brevemente la atmósfera. El resultado: una “noche orbital” convertida en un lienzo luminoso.
Según explicó Pettit en sus redes sociales, la imagen fue realizada con un lente gran angular de 15 mm, ideal para captar un campo visual extremadamente amplio desde la EEI. Pero lejos de tratarse de una sola fotografía, el astronauta aclaró que se trata de un ensamble de decenas de exposiciones individuales, cada una capturada durante 30 segundos. Después, todas fueron combinadas mediante Photoshop para crear el equivalente a una exposición continua de 30 minutos.
El astronauta añadió que aplicó ajustes de contraste, color y reducción de ruido para limpiar la composición, aunque las limitaciones técnicas a bordo —como la interferencia de rayos cósmicos en los sistemas informáticos— impidieron realizar un posprocesado más profundo. Aun así, el resultado final ha sido catalogado como uno de los más llamativos en su extensa trayectoria fotográfica.

Un historial brillante detrás del lente espacial
Esta no es la primera vez que Pettit logra capturar imágenes impactantes desde el espacio. Sus reconocidas composiciones de estelas de luz tomadas desde la EEI se han convertido en referencia dentro de la fotografía astronómica.
Otro ejemplo reciente es la imagen que documentó el regreso de la misión Polaris Dawn. En ella, puede verse la cápsula Crew Dragon de SpaceX durante su retorno a la Tierra tras completar la primera caminata espacial realizada por civiles. El cuadro se complementa con un fascinante reflejo de la luz lunar sobre la cuenca del Amazonas, un fenómeno que Pettit describió poéticamente como ríos que se transforman en “serpientes plateadas” y “brillantes garras doradas”.
Con cada nueva entrega, Don Pettit reafirma su lugar como uno de los grandes narradores visuales del espacio, capaz de recordarnos, con una cámara en mano, cuán extraordinaria puede lucir la Tierra vista desde la órbita.




