
Estados Unidos, 25 de agosto de 2026.- Ante el avance de la inseguridad alimentaria y el creciente problema de la contaminación por plásticos, un grupo de científicos trabaja en una propuesta que busca enfrentar ambos desafíos al mismo tiempo: transformar residuos plásticos y agrícolas en ingredientes para producir alimentos.
La investigación es desarrollada por científicos de la Universidad del Sur de Illinois (SIU) Carbondale, como parte de un proyecto impulsado por la NASA para desarrollar alternativas alimentarias destinadas a futuras misiones espaciales de larga duración.
El método utiliza levaduras programadas para aprovechar los componentes de materiales como el tereftalato de polietileno (PET), uno de los plásticos más utilizados en botellas de agua y refrescos. Estos residuos, junto con restos agrícolas como tallos y hojas de maíz, son sometidos primero a un proceso de disolución hidrotérmica oxidativa.

Mediante agua, oxígeno, altas temperaturas y presión, los materiales son descompuestos en moléculas que posteriormente pueden ser aprovechadas por las levaduras. Los microorganismos transforman estos componentes en proteínas, grasas, ácidos, vitaminas y otros compuestos que pueden utilizarse como ingredientes alimentarios.
El resultado son las llamadas µBites, unas pequeñas galletas elaboradas mediante impresión 3D a partir de la mezcla obtenida, a la que también se incorporan fibra, almidón y edulcorantes.
Los investigadores señalan que las galletas ya han sido consideradas seguras para el consumo, aunque todavía esperan la autorización correspondiente para realizar pruebas de sabor. Hasta ahora, las evaluaciones de aroma han sido favorables y la mayoría de los participantes consultados aseguró que estaría dispuesto a consumirlas en situaciones donde existieran recursos alimentarios limitados.

La propuesta no está pensada únicamente para combatir la falta de alimentos en la Tierra. Sus creadores consideran que la tecnología podría utilizarse en situaciones de desastre, submarinos y futuras misiones espaciales, incluyendo posibles asentamientos humanos en la Luna o Marte.
El equipo estima que las µBites podrían estar disponibles para el consumo público en los próximos años, aunque todavía será necesario superar distintas etapas de investigación y aprobación antes de que una galleta fabricada a partir de residuos pueda llegar de manera habitual a la mesa.




